JUEGO POR BASES

Deberán dar dos saltos a la izquierda cada vez que alguien diga el nombre del cambio. Tres a la derecha si se pronuncia algún elemento dilatador. Si cae en una casilla de la risa deberá buscar el significado de todas las noches. Siga jugando. Cada vez que nadie le haga caso avanzará tres puntos en nivel de máquina.

Cuatro veces leche será interpretado como desahogo potencial. El lanzamiento se valorará en relación con el punto de destino: cuello, ojo o flequillo. El reparto inicial de monedas se distribuirá de manera inversa al disparo: tres con siete tumbados, cuatro con cinco sentados y nueve con dos en cualquier posición que suponga un nivel verde de equilibrio o uno naranja de acrobacia.

Los jugadores residentes en Madrid serán moderados y emergentes. Todos los jugadores que estén a la derecha del máster irán a la casilla de la cárcel, también llamada casilla del “stand-by”. Las personas normales podrán adelantar sus posiciones por encima del ano. Cuatro veces ano supondrá una penalización mural. Cuatro penalizaciones murales se interpretarán como una penalización colectiva. Cuanto más piñas lances menos te verán tus enemigos.

Ninguno de los jugadores podrá haberse presentado anteriormente a un juego de características similares, no debe haber ganado ninguna mención, ni obtenido ningún reconocimiento de los denominados “plata y oro”. En el segundo planeta deberán luchar contra el cuerpo cavernoso. Su punto débil es la cabeza, los movimientos lentos facilitan el incremento de posibilidades. El jugador de la izquierda podrá suplantar la identidad de cualquier otro jugador intercambiando las posiciones en el recto final.

La casilla del amor proporciona un elemento eje. La acumulación de varias piezas engranadas facilitará el ascenso al puesto de Líder-Piedra. La aceptación de las bases no supone un éxito inmediato, dependerá de las disposiciones ególatras de los otros siete fluidos interplanetarios: el Ciervo, el Metal, el Colibrí y el Pirata en la primera fase y las Cerezas, el Calamar Gigante y la lluvia de Coco Rallado en la segunda.

Cada moneda de la primera pantalla será consumida en la siguiente o canjeada por basura en la misma. Cuidado con los túneles de fresa. Si el ácido daña la armadura el jugador tendrá que sufrir el destierro. Los puñetazos azules se compondrán de tres fases: piropo, tocamiento y desahucio. El fallo del jurado determinará de cenar una vez se hayan finalizado los empellones.

Si rasca y gana, cierre los ojos y retorne a la casilla de salida.
Buena suerte y ¡ADELANTE!

Juego de mesa (reglas y tablero) en colaboración con la artista plástica Elena Alonso para Montaña Sagrada Zine #4, 2011.


Elena Alonso
Montaña Sagrada